Un día en la Sala Histórica de la Guardia Real en El Pardo

Visitar la Sala Histórica de la Guardia Real en El Pardo es dar un paseo por la historia de España desde el siglo XVI.

La visita comienza con la reproducción de un vídeo sobre la Guardia Real. En 15 minutos conocemos las compañías Monteros de Espinosa, Mar Océano, Plus Ultra, el Escuadrón… Una película que se hace corta y que nos hace sentir orgullosos de ser españoles.

De camino a la sala de uniformes hacemos una parada ante una gran fotografía que reproduce un relevo solemne de nuestra Guardia Real. Una tradición que empezó con Isabel II, con la llegada de la II República y que se retomó hace menos de 10 años. Este relevo, que se celebra los primeros miércoles de cada mes en la Plaza de Oriente, nada tiene que envidiar al de los guardias ingleses.

Cuando llegamos a la sala de los uniformes nos trasladamos a comienzos del siglo XVI, cuando se crea la Guardia  Real. La nuestra es la más antigua de Europa. En una vitrina se conserva el uniforme original del último Montero de Espinosa, un cuerpo de guardias creado por el Conde Sancho de Castilla tras descubrir la traición de su propia madre. Su cometido era custodiar al rey durante la noche en su cámara contigua.

Continuamos el recorrido contemplando la uniformidad de los guardias de Fernando El Católico con los colores de Castilla, el rojo y el blanco. Aquel monarca fue el primero que dotó de uniformes a los guardias, que hasta el momento se costeaban ellos mismos las armas y vestían sus ropas. También les dio instrucción militar y armamento reglamentario. Desde este momento la alabarda, un arma de origen danés, se convierte en el arma carácter de la Guardia Real, por lo que no deja de acompañarnos en el resto del recorrido.

Dos metros más allá, nos llama la atención los colores impactantes de otros uniformes. Son los que llevaban los guardias de los Austrias, monarcas extranjeros que se trajeron de sus países a sus propios soldados. También contemplamos un maniquí que representa a la Vieja Guardia, un cuerpo que se creó para dar trabajo a los guardias que ya habían superado la edad de servicio.

Un uniforme con el rojo grana y adornos en plata nos avisa de la llegada de los Borbones a España. Contemplamos un alabardero que ya no es un guardia estático en los palacios, sino que acompaña a los reyes a las batallas. Representa a uno de los 1.500 que velaban por su seguridad. Entre ellos, había granaderos (viendo el maniquí nos hacemos una idea de su altura y porte) y guardias de corps, que eran miembros de la nobleza.

Un poco más allá, somos testigos de una pequeña etapa del reinado de Fernando VII, quien incrementó el número de guardias hasta alcanzar los 19.000, entre los que había guardias provinciales. Aquellos son el precedente de la actual Guardia Civil creada por el Duque de Ahumada. En los uniformes que contemplamos ya no hay plata, sino oro.

Nos adentramos en la época de Isabel II y conocemos a las tres unidades con las que se queda: la guardia exterior, alabarderos y el escuadrón de caballería. Una estructura que ha quedado prácticamente hasta nuestros días.

Entramos en la sala de la época de Alfonso XII y Alfonso XIII. Los uniformes expuestos son originales, no réplicas. Hasta ahora sólo hemos contemplado un traje original: el cedido por la familia del último Montero de Espinosa. Vemos la representación de un despacho de un capitán de alabarderos. Realmente impresiona el realismo de los maniquíes. También contemplamos la reproducción del bastón de mando de ébano y marfil y escuchamos la leyenda que nos cuenta el guía sobre él.

A continuación, nos trasladamos a la época de la República. Tenemos delante el uniforme del pequeño escuadrón de escolta presidencial que crea el presidente tras disolver la Guardia Real. Ya no están los símbolos reales sino los republicanos. Reciclan las corazas y cascos, donde cambian las plumas de oca (que corresponden a las casas reales) por las colas de caballo. Pero entre tanta supresión de emblema monárquico, se comete un error histórico; los republicanos no omiten de la coraza el rafagado de fondo, no saben que no está ahí por estar, aquello representa nada más y nada menos que al Rey Sol, Luis XIV, el símbolo más borbónico…

Seguimos el recorrido, empieza la guerra civil y en la sala vemos una reproducción de la uniformidad de la Guardia Mora de Franco, disuelta en el año 1957. Asimismo, contemplamos fusileros y piqueros con plata y el rojo grana en sus uniformes. Emblemas de los Borbones que Franco no elimina dada su mentalidad de restaurar la monarquía.

Ya estamos en nuestra época, en la de S.M. Juan Carlos I, y el primer maniquí que nos saluda es el de una mujer. Ya hay féminas en la Guardia Real, son el 10% de los efectivos. El uniforme de la guardia de nuestro rey recupera las tradiciones. Vuelve el reglamento de 1908 de uniformidad. Además de las figuras, contemplamos una maqueta que representa un día importante para la Guardia Real en la explanada Reina Sofía. Vemos a la banda de música, la compañía de escoltas, las secciones de alabarderos, perros y motos, las tres compañías de honores (tierra, mar y aire), el escuadrón de caballería con la batería real y los cañones de época, lanceros, coraceros…

En frente, vemos una vitrina reservada a la desaparecida escala especial de la Guardia Real, un espacio para el recuerdo. Un poco más allá, fotografías de los buceadores de combate y de la unidad de montaña.

Una visita de la reina de Inglaterra a la Guardia Real fue el origen de la sala dedicada a los uniformes de las guardias reales y presidenciales extranjeras. Isabel II regaló un uniforme de su guardia, luego llegaron presentes de otros monarcas y presidentes lo que abrió las puertas de este lugar. En total hay 35, un número que convierte a esta sala en la única con estas características.

Dejamos atrás los uniformes y entramos a la Sala de Honor, un lugar dedicado a la familia real y a las personalidades que han servido en la Guardia Real. Allí, vemos el pequeño uniforme que se le regaló a Froilán cuando le hicieron guardia real honorífico, los de los Jefes del Cuarto Militar o los originales del rey Juan Carlos I, entre los que están el del Gran Canciller de la Orden de Malta y el de etiqueta con el que firmó la Constitución de 1978. También, custodiada en una vitrina, contemplamos la primera bandera que tuvo la Guardia Real.

Durante la visita, tenemos la suerte de ver la Sala de la Cofradía del Cristo de los Alabarderos. Allí está la imagen que hace unos años salía en procesión el Viernes Santo. También hay un altar que permite usar el lugar como capilla.

Finalizamos la jornada sobre ruedas, no subimos a ellos pero sí miramos con admiración los vehículos del museo. El primero es el Mercedes Benz 540-G-4 W31 que Hitler regaló a Franco, el guía nos aclara dudas y vuelve a tomar prestada alguna leyenda sobre este coche… Al lado, hay tres Rolls Royce (uno de ellos lo usaron los  Príncipes de Asturias el día de su boda), varios Cadillacs, entre el que se encuentra el que tuvo Don Juan, el padre del rey, y la caravana que Franco empleaba como despacho y dormitorio. A continuación, vemos un coche eléctrico que regaló el presidente de México Portillo a Su Majestad La Reina.

Antes de salir por la puerta, admiramos las motos Harley Davidson (hay de los años 50, 60, 70 y 80) y BMW.

Cuando salimos de esta excepcional Sala de vehículos históricos y de representación pensamos que lo hemos visto todo, pero aún nos queda otro lugar: la Sala dedicada la caballería y artillería. Aquí contemplamos uniformes, cascos, corazas y cuatro caballos disecados que tiran de un armón de artillería del rey Alfonso XII (regalo de la casa Krupp).

Ya en la salida, los que hemos tenido el honor de ser de los primeros en visitar la Sala Histórica de la Guardia Real nos vamos con una sonrisa en la cara. Nos ha encantado lo que hemos visto, nos ha fascinado. Algunos habían sido guardias reales hace unos años y se van con nostalgia de allí, otros muestran cierta envidia de ellos y absolutamente todos han sentido orgullo de ser o trabajar en El Pardo, el barrio de la Guardia Real.

Para visitar la Sala Histórica de la Guardia Real (visita gratuita):
Martes y jueves a las 12:00h. (presentarse en la entrada puntualmente, llevar el DNI), y los primeros sábados de cada mes.
Para visitas los sábados contacte con: salahistoricaguardiareal@oc.mde.es
Nota: Para visitas de grupos numerosos contacte antes en el email indicado.

 

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