“Somos felices sabiendo que vamos a regresar tarde o temprano a nuestra casa, El Pardo”, Ito y Marisa desde Miami

Desde hace ocho meses, Ito y Marisa viven en Palm Beach County, una localidad situada al norte de Miami. Están allí por motivos laborales. Después de superar un duro proceso de selección, él obtuvo una plaza en un Elementary school y ella no dudó en acompañarle.

 – ¿Habéis vivido siempre en El Pardo? Ito sí. Yo (Marisa) no, llevo 20 años.

– ¿Desde cuándo estáis en Palm Beach County y por qué decidisteis ir? Ito: Exactamente vivimos en Wellington, una zona residencial muy verde hacia el oeste, llena de campos de polo, de golf, y de casitas ‘típicas americanas’, podríamos decir. Decidimos venir porque a mí me ofrecieron un contrato de trabajo en un Elementary school después de pasar un duro proceso de selección entre cientos de candidatos de toda España. El trabajo está enmarcado dentro del programa anual de Profesores Visitantes que ofrece el Ministerio de Educación de España junto con el distrito escolar de Palm Beach, entre otros distritos del estado de Florida. Vivimos aquí desde el 26 de julio de 2011.

City Place de West Palm Beach.

 -¿Qué tal está siendo vuestra experiencia? La respuesta podría ocupar la extensión de un libro entero, puesto que ha habido de todo, DE TODO, desde que llegamos hasta ahora. La verdad es que el choque cultural es bastante más fuerte de lo que uno puede llegar a pensar antes de venir, aún siendo un país occidental. Y nos está permitiendo darnos cuenta de que en España no tenemos que envidiar nada a nadie en muchos aspectos. Eso sí, el volumen de trabajo los primeros meses hasta que te acostumbras es brutal, apenas teníamos vida porque la mayoría del tiempo lo ocupaba la preparación de clases en cuanto a metodología y material. También se juntó el estrés que supone encontrar casa, coche, arreglar miles y miles de papeles que regularicen tu situación de ciudadano en EE.UU, seguro social, carné de conducir y otras muchas cosas que se complican aún más por lo difícil que es la burocracia en EE.UU. Pero una vez superado todo ese arduo proceso y una vez estabilizada nuestra vida, todo está yendo bastante bien y más tranquilo. Hasta hemos tenido tiempo de hacer viajes chulísimos.

 -¿Qué echáis de menos de El Pardo? Ito: Lo primero, a mis padres y hermanas, y Marisa a su familia y amigos también. Después, sí que llegas a echar de menos bastantes cosas del pueblo. La vida en la calle es lo primero que echas en falta, porque aquí es inexistente puesto que necesitas el coche para todo. La relación con la gente y vecinos, el ir a dar una vuelta a la plaza y charlar con unos y con otros, sentarte en la terracita de Pepe, La Marquesita o cualquier otra. El ir a correr por el monte, que no tiene precio, o por el río. Mis compañeros y mis alumnos del cole de El Pardo. Marisa echa mucho de menos sus desayunos en Heredia con las chicas y un largo etcétera.

 – ¿Qué no podéis hacer en Palm Beach County que hacíais sin problemas en El Pardo? A grandes rasgos, lo que hemos comentado en la respuesta anterior, el ir caminando a los sitios y pararte a hablar con la gente. Como ya hemos dicho, aquí en Palm Beach es imposible, hay que ir en coche a cualquier lugar. Excepto en el downtown claro, pero es que a nosotros nos pilla un poco lejos de donde vivimos. Bueno, ni qué decir tiene que ir a los bares a tomar cervecitas y cañitas aquí es impensable, esa vida NO existe. La gente vive en los malls, o sea, en los centros comerciales, y fuera de esto, poca cosa más. Bueno sí, la playita que tenemos es muy chula y la visitamos con frecuencia (cuando el tiempo lo permite y no llueve, porque aquí te caen unas ‘chupas’ de agua guapas).

 – ¿Hay algo allí que os recuerde a El Pardo? Ito: La zona donde vivimos en Palm Beach nos recuerda a El Pardo en que es un sitio bastante verde, con buena vegetación, algo diferente, pero vegetación al fin y al cabo. Hay bastantes bichos, como dice Marisa (aves, reptiles, insectos en abundancia) y mucha agua en canales (hay que decir que Florida es un estado ganado al mar), que bueno, se asemeja así un poco al río que pasa por delante de casa en El Pardo, aunque no dan el fresquito que nos da el río, además, algunas veces te puedes encontrar algún alligator (cocodrilo).

Playa de Palm Beach.

 –  ¿Qué traeríais de Miami a El Pardo? Ito: De aquí, de Palm Beach, llevaríamos a El Pardo la playita. Y también nos llevaríamos el BUEN TIEMPO y el calorcito TODO EL AÑO (mmmmm ¡qué rico!). Todo el año en bermudas y en manga corta, para mí (Ito) eso es lo mejor, no echo nada de menos el frío de El Pardo, pero Marisa sí que lo echa de menos, porque no le gusta que llueva tanto aquí. Los precios de la ropa también, por qué no, aquí están tiradas las marcas. Y la facilidad para viajar a ciertos lugares y países que desde España supondrían el triple de dinero.

 – ¿Habéis estado en otras ciudades extranjeras? Si es así, ¿en qué se parecen a El Pardo y en qué son diferentes? Ito: Hemos estado en muchas ciudades extranjeras (más de 40 países -Ito- , Marisa en algunos menos). Nos resultaría difícil pensar en qué son parecidas o diferentes a El Pardo, dado lo diferente de los lugares visitados. Pero sí hemos de decir que, por muchos lugares recorridos y visitados, nos encanta El Pardo. Vivir en nuestro ‘Pardo’ no tiene comparación a ningún sitio. Somos felices sabiendo que al final vamos a regresar tarde o temprano a nuestra casa, El Pardo.

 – ¿Cuándo volveréis?  De vacaciones, a primeros de junio y hasta primeros de agosto. Entonces tendremos que regresar a Palm Beach, porque el curso escolar aquí comienza un mes antes. Y volver definitivamente…,¡quién sabe!

*Si conoces a algún pardeño por el mundo, no dudes en contactar con elpardo@elpardo.net


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