El milagro del arriero en el s.XVIII ante el Cristo de El Pardo

Durante el siglo XVIII adquirió mayor devoción en el sentir popular la Sagrada Imagen del Cristo yacente, contribuyendo a ello acontecimientos como el siguiente.

Estando el Padre José de Espinosa enseñando la bella imagen a  unos arrieros, uno de ellos que llevaba 20 años sin confesarse, se sintió de repente arrepentido y allí mismo pidió confesión. Cree el citado religioso que no es el momento oportuno y aconseja una preparación más amplia. Despide a los arrieros y cuando vuelve a correr la cortina del altar del Santo Cristo advierte que la imagen le da la espalda. Comprende el sentido del prodigio y sale en busca de los arrieros a los que encuentra en la curva de la cuesta y allí mismo confiesa al arriero, que aquella misma noche rendía su vida a Dios.

Piedra que recuerda el milagro del arriero

El hecho tuvo lugar entre 1774-1807, fechas entre las cuales se hizo el camino y se publicó el acontecimiento. En recuerdo de él se mantiene una piedra, posible peana de una cruz conmemorativa del supuesto milagro.

 
Fuente: Libro “Historia de El Cristo de El Pardo”, de Gregorio Blanco García

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