Los pregoneros de las fiestas ‘construyeron’ Mingorrubio con un emotivo pregón

Francisco Arroyo (Chesco), Paco Arteaga, Emilio Jiménez y José Jiménez Fraile narraron una historia con los fundadores de Mingorrubio como protagonistas. Fueron ‘diseñando’ una ciudad con los apellidos, apodos y nombres de los primeros habitantes de la colonia. 

Emotivo, simpático, nostálgico, curioso, sentimental… Así fue el pregón que dieron ayer en Mingorrubio Francisco Arroyo (Chesco), Paco Arteaga, Emilio Jiménez y José Jiménez Fraile.

La plaza estaba repleta de gente deseosa de escuchar un discurso que ya se preveía conmovedor. Y es que vecinos y visitantes sospechaban que los cuatro mingorrubianos les trasladarían al pasado, como así fue.

Después de ser presentados por el presidente de la Asociación Amigos de Mingorrubio como miembros de la ‘generación puente’, los pregoneros comenzaron recordando viejos tiempos. “Se acerca la noche de San Juan y nos acordamos de las hogueras de antaño, el olor a sardinas, las calles engalanadas, la sangría que se ofrecía a los forasteros…”, dijo Emilio. “50 años de fiestas llevamos cumplidos”, añadió José. A Chesco le tocó explicar por qué se les llama ‘generación puente’. “Somos representantes de una generación que nació aquí, la más numerosa. Estamos a mitad de camino entre los primeros niños que llegaron a Mingorrubio, que hoy tienen unos 70 años, y los nacidos después. También nos llaman la ‘generación Gómez Ulla’, en referencia al hospital militar en el que nacimos”.

Después de esta aclaración, comenzó la parte más emotiva y curiosa del pregón. Los pregoneros anunciaron que iban a narrar una pequeña historia con los fundadores de Mingorrubio como protagonistas. “Son hombres y mujeres que han ido diseñando la historia de nuestra colonia. Vamos a enlazar pasado y presente”, anunció Emilio.

Entre los cuatro fueron ‘construyendo’ una ciudad con los apellidos, nombres y apodos de los primeros habitantes. “Vamos a convertir la colonia en una ciudad monumental con su castillo, iglesia, palacio, calles… Una vez tenemos éstas, las llenamos de fuentes, grifos, pozos…”, comenzaron. De este modo, fueron nombrando los apellidos de las primeras familias que llegaron.

El pregón fue transcurriendo con la cita de decenas y decenas de apellidos. Una vez ‘diseñada’ la ciudad imaginaria y sus alrededores (tampoco faltaron los baños, arroyos, matas, moras, pinos y encinas), los pregoneros pasaron a nombrar ciudades hermanadas, pueblos y comunidades autónomas. “Aranda, Lucena, Pedraza, Miranda, Ayllón, Burgos, Cuenca, Castilla… Incluso hemos tenido una región italiana en Mingorrubio; Calabria, y una ciudad bíblica, Jericó”, enumeraron.

El público se reía cada vez más ante las ocurrencias de Chesco, José, Emilio y Paco. Otro toque de humor llegó cuando decidieron ‘darle vida’ a su ciudad imaginaria con más apellidos de las familias fundadoras que hacían referencia a profesiones. “Vamos a colocar a cada persona en su sitio. Ponemos al portero en la entrada, en el centro a un monje y a un fraile. También tenemos al segador, panadero, pastor, ovejero y mayoral… Y no podemos olvidarnos de Vicenta ‘la churrera’, Maruja ‘la pollera’, Luis ‘el corneta’…”. Después, nombraron los apodos y diminutivos. “En nuestra ciudad teníamos a Pepito, Pedrito, Goyita, a el traca, el gua gua y el milímetro”, añadieron.

De izq. a dcha. Paco Arteaga, Emilio Jiménez, José Jiménez Fraile y Francisco Arroyo (Chesco),

Después de llenar la plaza de Mingorrubio de los nombres y apellidos de los fundadores, mencionaron a los mingorrubianos que un día tuvieron que marcharse de la colonia. “Nos gustaría que os acordarais siempre de la colonia”. Continuaron su pregón dirigiéndose a ‘los nuevos’. “A los que acabáis de llegar, la historia sigue con vosotros. Aportáis juventud, alegría y niños. Os implicáis en nuevos proyectos. Pedimos un aplauso para estos jóvenes”, dijeron.

Antes de poner punto y final a su pregón, Chesco, José, Emilio y Paco hicieron una mención especial a Javi Mansilla y al fundador de más edad que aún está entre nosotros; Vicente Serradilla, quien cumplirá 100 años el próximo 1 de enero. “Ha sido protagonista en cada San Juan, en cada Semana Santa y en cada procesión con su vistosa caja y palillos. Admiramos su vitalidad y ganas de vivir. Es el maestro en el arte del redoble”, manifestaron. Acto seguido, Serradilla subió al escenario para recoger una placa homenaje.

Finalmente, los pregoneros pusieron punto y final a su intervención con un “¡Viva las fiestas de Mingorrubio! ¡Viva San Juan!”.

Vicente Serradilla con la placa con la que se le homenajeó en el pregón.

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