«Hay lugares preciosos en el mundo que merece la pena visitar, pero como El Pardo no hay nada», MªCarmen Delgado

Mª Carmen Delgado Montejo es pardeña por el mundo desde hace más de una década. Con sólo 21 años viajó a Estados Unidos para trabajar y mejorar su inglés. Desde entonces ha visitado más de 30 países, viviendo una temporada larga en algunos de ellos. El pasado mes de enero, emigró a Australia con el fin de encontrar allí ese trabajo que en España nunca llegaba. Y es que su profesión (es arquitecta) está siendo una de las más castigadas por la crisis económica española. Después de siete meses reconoce que echa de menos El Pardo y que volverá en breve. Eso sí, antes pasará por Indonesia y Singapur.

-¿Desde cuándo estás en Australia y por qué decidiste ir?

Estoy en la ciudad australiana de Brisbane desde enero, llegué el día de Reyes después de 42 horas de viaje…Vine por la misma razón por la que muchos jóvenes emigran hoy en día, en España no tenía trabajo remunerado ni opciones a tenerlo (soy arquitecta), aunque me mantenía ocupada trabajando en esta página web ElPardo.net. Elegí Australia por el idioma, porque sabía que viviendo aquí mejoraría mi inglés, y porque decían que aquí era fácil encontrar trabajo, además, este país siempre me llamó la atención y pensé que cuanto más lejos de Europa mejor.

-¿Qué tal está siendo tu experiencia?

La experiencia muy buena. Vivir en otro país es algo muy beneficioso y recomendable para cualquiera, te ayuda a abrir la mente, a desenvolverte en un ambiente diferente, a conocer otra cultura y a conocer a gente muy diversa y de diferentes partes del mundo. Aunque para mí esta experiencia no es nueva, puesto que ya he vivido en el extranjero en otras ocasiones y he viajado bastante. Es algo adictivo.

Sin embargo, sobrevivir aquí es más duro de lo que imaginaba. La vida es carísima y hay que trabajar muchas horas para sobrevivir con estos precios. Y, al fin y al cabo, los que venimos ‘a la aventura’, es decir, sin un contrato de trabajo, somos inmigrantes y es muy difícil, por no decir imposible, encontrar un trabajo cualificado, por el tema del visado. Esto hace que aquí no llegue a tener una estabilidad. He tenido varios trabajos, ahora soy camarera en un restaurante, con lo que estoy contenta porque se cobra bien y lo compagino con clases de inglés.

Eso que se dice en España de “pues dicen que en Australia hay trabajo”, “pues dicen que en Alemania buscan gente”, “pues he oído que en Canadá blablablá”… no es tan fácil como suena.

Southbank – playa en la ciudad de Brisbane

-¿Cómo es tu día a día?

Tengo una vida bastante ocupada, que se resume en ir a clase, trabajar, dormir poco y salir lo justo, y disfrutar cada día. Todos los días voy a clase por la mañana (es obligatorio con el visado de estudiante porque si baja tu asistencia, ¡te pueden deportar!). Por las tardes-noches voy a trabajar. Libro una o dos tardes a la semana pero trabajo los fines de semana, por lo que no tengo mucho tiempo libre. Estoy preparándome para sacarme el Certificate in Advanced English (CAE), y con lo que gano me da para vivir aquí y ahorrar algo. Al principio, cuando tuve más tiempo libre, aproveché para viajar a la costa, conocer alguna isla australiana y el famoso ‘Surfers Paradise’.

Surfers Paradise

-¿Qué echas de menos de El Pardo?

De El Pardo echo de menos todo.  Mi familia, mis amigos, la gente… Eso de salir a tomar el aperitivo o simplemente salir a la plaza ¡a comer pipas!

-¿Qué no puedes hacer en Brisbane que hacías sin problemas en El Pardo?

¡Ir a comprar el pan! Aquí eso no se lleva…jajaja. El pan cuesta un riñón y, además, ¡está soso! También echo de menos perderme por el monte con la bici. Con eso de que aquí conducen por la izquierda hay que ir con mil ojos con la bici, una vez casi me atropella un autobús.

Quedar con mis amigas a tomar algo, ¡o a comer paella en el Monte de El Pardo. Aquí lo más parecido es ir a hacer barbacoas a algún parque, lo cual está muy bien porque todos los parques tienen barbacoas eléctricas, es decir, funcionan simplemente apretando un botón.

-¿Hay algo en Brisbane que te recuerde a El Pardo?

Prácticamente nada… o, quizá, podría decir la tranquilidad que se respira. A pesar de ser una ciudad, el centro de Brisbane es pequeño y muy seguro. Tiene un río que, a pesar de ser totalmente diferente (es grande, hay que cruzarlo en ferry y está custodiado por rascacielos) cuando paseo junto a él me recuerda en parte a los paseos allí, no sé porqué…quizá en el fondo quiero que me recuerde a ello.

Brisbane river

¿Y algo que encuentres diferente?

Como ya he dicho, al ser una ciudad, es totalmente diferente. Pero lo que más me llama la atención es la fauna de aquí. En El Pardo tengo los gamos y los jabalís a la puerta de casa, pero en este país los animales son a lo grande y diferentes. Aquí en vez de encontrarte gatos por la calle, lo que hay son ‘possums’, que creo que en español se corresponde con una zarigüeya fea. Los murciélagos que te asustan por la noche son gigantes, de medio metro o más. Las arañas son enormes, parecen tarántulas. En el río hay tiburones y cocodrilos. Pero también tienen los animales típicos de Australia como son los koalas y los canguros, que ya son más simpáticos y me hizo mucha ilusión verlos.

    

        

Por otra parte, El Pardo es un lugar histórico, mientras que Brisbane es una ciudad de apenas 200 años de vida y no tienen historia, ni siquiera comidas típicas, ni edificios antiguos (de vez en cuando entre los edificios modernos se asoma alguna iglesia con una arquitectura completamente diferente, que quiere emular lo antiguo).

-¿Cuándo volverás?

Pronto. El Pardo tira y lo echo de menos; esto lo entenderán los pardeños. Además, estar aquí más tiempo me resultaría muy caro porque, para poder trabajar, los españoles que venimos sin ‘sponsor’ necesitamos un visado de estudiante y es obligatorio estudiar algo. Es decir, tienes que pagar el visado y el curso que vayas a estudiar, que es exageradamente caro. Al final, a la vez que tienes que ir a clase, trabajas para pagar un visado, y a mí ya no me compensa. Para Australia los estudiantes extranjeros somos un negocio.

Antes de volver haré parada en Sydney, en la Barrera de Coral y en Indonesia, que me pilla de camino.

– ¿Qué es lo primero que harás en El Pardo cuando vengas?

¡Tomarme una caña con limón y unas patatas bravas! Reunirme con mis amigas en la plaza, aunque para entonces espero que hayan quitado esas piedras de la fuente que han puesto…

Biblioteca de Brisbane

-¿Recomiendas la experiencia que estás viviendo a otras personas?

Por supuesto, venir a Australia o a cualquier otro país. Vivir en el extranjero o al menos viajar es algo muy enriquecedor. El mundo es muy grande, se conoce gente muy interesante y se aprende mucho de otras culturas. Aunque viajando me he dado cuenta de una cosa, hay lugares preciosos en el mundo, que merece la pena visitar, pero como El Pardo no hay nada. Los pardeños somos unos privilegiados, vivimos en plena naturaleza, en un lugar muy tranquilo y hermoso que al mismo tiempo está a un paso del centro de Madrid.

-Has estado en otras ciudades extranjeras, ¿en qué se parecen a El Pardo y en qué son diferentes?

Sí, he vivido en Estados Unidos y en Portugal y he visitado casi 30 países, como Brasil, Grecia, Serbia, Vietnam, Tailandia, Islandia, Montenegro… Sin embargo, en uno de estos viajes me di cuenta de que andaba buscando algo que tenía a la puerta de casa. Nada de lo que he visto se parece a El Pardo, es un lugar único y con un encanto especial. Fue por esto mismo que se me ocurrió la idea de dar a conocer El Pardo al mundo a través de esta página web, la cual creé y administro junto con mi hermana.

Más información en Quiénes somos.

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El Pardo Real Sitio

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