Historia de un guarda del Real Patrimonio de El Pardo, allá por 1905

Victoriano Palacios de la Carrera

Desde que nació ElPardo.net, nos han escrito y llamado pardeños que viven a muchos kilómetros de distancia para comentarnos lo cerca que se encuentran de su barrio gracias a la web, y los recuerdos que les despierta de sus antepasados que aquí vivieron.

Un ejemplo de ello es Jesús María Palacios Iriarte, quien se puso en contacto con nosotras para decirnos que, tras habernos conocido, su abuelo paterno estaba más vivo que nunca en su memoria. Nos contó que ElPardo.net había avivado su recuerdo, ya que su abuelo Victoriano trabajó en el Monte de El Pardo como guarda a pie, a caballo y celador de guardas, desde 1905 hasta 1930. “Vivió en la Casa de Navachescas hasta que murió en manos de un furtivo. Por otro lado, mi padre Atanasio nació en este lugar”, nos contó.

A pesar de no haberle conocido, Jesús siempre se ha sentido muy cerca de su abuelo, hasta el punto de que ha seguido sus pasos (trabajó en el Cuerpo de Peritos de Montes del Estado) y ha guardado con celo sus fotografías y documentos. “Son tesoros tanto para mí como para mi hermana. Trocitos de nuestra vida”, nos dijo. “Y no sólo eso, también son parte de la historia del Monte de El Pardo”, añadió.

Tras decirnos esto, Jesús nos propuso publicar las instantáneas y documentación para que los lectores de ElPardo.net pudieran conocer 25 años de la historia del Monte de El Pardo. “Estoy convencido de que no vivirá nadie que hubiera podido conocer a mi abuelo Victoriano,  ya que nació en 1878, pero lo quiero compartir”, nos dijo.  Cuando tuvimos las fotografías y los documentos ante nuestros ojos, supimos que Jesús no exageraba. Son verdaderos tesoros. Papeles amarillentos donde está escrita una pequeña parte de la historia de nuestro monte, siempre con Victoriano Palacios de la Cabrera como protagonista.

Victoriano, en el centro, con tres de sus compañeros.

Por los documentos (que puedes leer al final del reportaje), podemos saber que a principios del siglo XX el Monte de El Pardo estaba a buen recaudo gracias a los guardas a pie, guardas a caballo y a los celadores de guardas. A cada uno de ellos se le comunicaba su nombramiento por Real Orden a través de una carta cuyo remitente era la Intendencia General de la Real Casa y Patrimonio, en nombre del rey Alfonso XIII. El título exacto de los cargos eran ‘Guarda a pie, Guarda a caballo o Celador de Guardas del Real Patrimonio de El Pardo’. Estas misivas también comunicaban el sueldo que recibían. Por aquel entonces, cobraban anualmente 912 pesetas y 50 céntimos; 1.277 pesetas y 50 céntimos; y 1.500 pesetas, respectivamente.

Además de este papel, estas personas debían custodiar el certificado de su juramento como empleados de los Reales Bosques, que era firmado por el interventor de la Administración del Real Patrimonio de El Pardo. El certificado decía “¿Juráis servir bien a S.M. el Rey Don Alfonso XIII en la plaza de Guarda (a pie, a caballo o celador de guardas)  del Real Patrimonio de El Pardo para que habéis sido nombrado, procurando en todo su provecho y apartando su daño y dar cuenta a los Jefes de cuanto sepáis que pueda ser contrario a su Real servicio y perjudicial a su Real Persona e interés. Sí juro. Si así lo hiciereis, Dios os ayude y sinó que os lo demande. Amén.”

A través de la documentación de Jesús María Palacios Iriarte, sabemos que su abuelo juró su cargo como guarda a pie el 1 de junio de 1905; como guarda a caballo, el 1 de agosto de 1916; y como celador, el 1 de enero de 1920.

Un grupo de guardas con visitantes.

Es probable que los trabajadores del Monte de El Pardo también recibieran una carta vía postal del que entonces ocupara el cargo de Alcalde Constitucional de El Pardo. Victoriano Palacios la recibió de Ramón Cabana en junio de 1905 (como curiosidad, con un sello de una peseta) . Decía así: Don Ramón Cabana, Alcalde Constitucional del Real Sitio de El Pardo. Por cuanto Don Victoriano Palacios de la Carrera, natural de Las Rozas, provincia de Madrid, de veinte nueve años de edad, casado, ha sido nombrado por Real Orden Guarda a pie de estos Reales Bosques y jurando dicho cargo en el día de hoy, en uso de las facultades q me competen y para que le guarden las consideraciones propias de su destino, le concedo el presente título de Guarda jurando con el fin de que las autoridades o quienes lo exhiban le presten montos  auxilios que necesitare y demandare en el ejercicio de su empleo. Dado en el Real Sitio de El Pardo a 14 de junio de 1905”.

Victoriano, junto a la cabra Eduviges y su hijo Atanasio (padre de Jesús).

Por otro lado, y también gracias a la documentación que nos ha facilitado Jesús Palacios Iriarte, sabemos que en aquellos años había que pedir permiso a la Administración del Real Patrimonio de El Pardo hasta para tener una cabra. Su abuelo recibió en octubre de 1905 una manuscrita con el visto bueno a su petición. “Vista su instancia y certificado facultativo que acompaña, esta Administración, usando de la facultad […]  se ha servido dar a usted permiso para tener una cabra, siempre que para ello se observen las licitaciones establecidas en dicha soberana disposición  […].” . Poco tiempo después de recibir esta misiva Victoriano ya tenía en su familia un nuevo miembro, la cabra Eduviges.


Victoriano Palacios de la Carrera vivió en la Casa de Navachescas del Monte de El Pardo desde 1905 hasta el 10 de noviembre de 1930, día en el que murió tras ser disparado por un furtivo. Su nieto Jesús custodia dos noticias del suceso, que publicaron los periódicos El Sol y El Imparcial,  y un documento oficial que certifica que su abuelo  falleció ‘de muerte violenta en acto de servicio’ siendo celador de guardas del Real Patrimonio de El Pardo. Este escrito,  fechado el 28 de julio de 1962, fue enviado por el entonces jefe de la sección administrativa de Patrimonio Nacional, Mariano de Valdenebro y Lannes, a la viuda de Victoriano. Eusebia González Llorente, que en 1962 tenía 81 años, solicitó cinco días antes este certificado.

De izq. a dcha. Victoriano, su mujer Eusebia, su hija Consuelo y un guarda con su familia, en la Casa de Navachescas.

21 años antes del triste suceso, Victoriano vio nacer a su cuarto hijo, Atanasio-Justo Palacios González (padre de Jesús) en la Casa de Navachescas,. “Nació el 19 de julio de 1909. Allí creció junto a sus tres hermanas Claudia, Gregoria y Consuelo. Quienes, excepto Claudia,  nacieron también en El Pardo en 1904 y 1907,  pero no tengo la seguridad de que lo hicieran en Navachescas”, nos cuenta Jesús.

La cabra Eduviges junto a varios niños que vivían en el monte.

Atanasio, padre de Jesús, con sus hermanas y un familiar.

 

(*) A continuación, puedes leer los documentos que hemos citado en el reportaje: Las cartas remitidas por la Intendencia General de la Real Casa y Patrimonio, en nombre del rey Alfonso XIII, que comunicaban a Victoriano su nombramiento como guarda a pie, a caballo y celador de guardas por Real Orden; los certificados de su juramento como empleado de los Reales Bosques; la misiva que le envía el Alcalde Constitucional de El Pardo; el documento que le autorizaba tener la cabra, e incluso el documento oficial que certifica que Victoriano falleció ‘de muerte violenta en acto de servicio’ siendo celador de guardas del Real Patrimonio de El Pardo. También puedes leer una carta enviada por el capitán general de la Primera Región del Ejército por la que se le concede la licencia absoluta por haber permanecido 12 años en el servicio militar y haber cumplido su compromiso por el Ejército. Así como, la noticia que fue publicada sobre su asesinato en los periódicos El Sol y El Imparcial. (Pincha sobre ellos para verlos ampliados).

Cartas que comunican a Victoriano su nombramiento como guarda a pie, a caballo y celador de guardas:


                          

Certificados de su juramento como empleado de los Reales Bosques:

 
          
 
 

Documento que autorizaba a Victoriano a tener la cabra en Casa de Navachescas:

Carta del Alcalde Constitucional de El Pardo, don Ramón Cabana, fechada en 1905:

Documento  que certifica que Victoriano falleció de muerte violenta en acto de servicio y carta de su mujer solicitándolo:

                        

 

Documento enviado por el capitán general de la Primera Región del Ejército por el que se concede a Victoriano Palacios la licencia absoluta por haber permanecido 12 años en el servicio militar.

Noticias del asesinato de Victoriano publicadas por El Sol y El Imparcial (pincha sobre las imágenes para leerlas)

                

 

 ElPardo.net quiere agradecer a Jesús Palacios Iriarte su aportación e implicación para que este reportaje saliera a la luz y pudiera ser leído por nuestros lectores. ¡Gracias!

 

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